No fueron pocas las veces que tuvimos oportunidad de visitar este parque y comprobar que se encontraba con una importante cantidad de personas, más aún los fines de semana, lo que nos hacía suponer que se tenía una importante recaudación por concepto de entradas.
Asimismo, existía un kiosko que seguramente también le daba réditos económicos al parque. Entre ingresos otros similares.
De igual modo los fines de semana se improvisaban juegos inflables que sin duda, también pagan por el espacio.
A pesar de ello, el parque estaba viejo, deteriorado, muy descuidado, casi abandonado.
Por ello fue de enorme alegría y satisfacción ver que para el día del niño se terminaron las obras de reparación y mejora de este parque.
Esa es una buena noticias para quienes tenemos la dicha de vivir en esta hermosa ciudad.
.jpg)



